
Por fin se rompió el maleficio. España pasa de cuartos y con honores.
Después de un partido feo, típico de cuartos, con una Italia rezagada y encerrada en su campo, España puso lo mínimo para alzarse con la victoria. Estuvo a punto en varias ocasiones pero el balón no quiso entrar. Después de los 90 minutos reglamentarios y una prórroga donde pudimos marcar en el último minuto, se llegó a los fatídicos penaltis.
Pero allí estaba alguien que quería cambiar el rumbo en la historia futbolística de España. Iker Casillas, el mejor portero del mundo pero a la vez una persona con mucho talento, trabajadora y sobre todo sencilla. Aún recuerdo cuando hace unos meses vino a inaugurar el campo de hierba artificial de la ciudad deportiva de Santo Domingo, que por cierto, le costó un fuerte catarro por la baja temperatura existente, no pudiendo jugar el siguiente partido con el Madrid. Como no, nuestro "querido" alcalde también estuvo allí para hacerse la foto rodeado de la chavalería.
Esperemos que como ayer, IKER MARAVILLA nos traiga la suerte y consigamos entre todos, cambiar el rumbo de la historia de Alcorcón.
