








Así es. Las paredes de nuestras ciudades desgraciadamente se encuentran infectadas de pintadas hechas con spray o lo que en argot técnico se denomina grafitis. Lo peor de todo es que existe cierta impunidad para este tipo de actos aunque en otros lugares de nuestra comunidad, parece que se lo están tomando más en serio. Miren, yo puedo entender que uno tenga tanto arte dentro que lo tenga que expresar de alguna manera, pero que empiecen por favor por grafitear los bloques de sus casas y empezaré a creer un poquito más en este movimiento.
Evidentemente no debemos generalizar y sí me gustaría diferenciar a aquellos profesionales que, previa autorización de los dueños de comercios, camiones o inmuebles, plasman su arte en ellos. Por el contrario, habría que denunciar a todo aquel que deja "sus huellas" sin el permiso necesario y que generalmente son firmas o mensajes sin sentido que no aportan nada, excepto la sensación de suciedad.
En Alcorcón sin embargo, ocurre algo tan singular como que cualquier frase donde se haga mención a la condición de talador o alguna otra de nuestro alcalde, D. Enrique Cascallana , se elimine al instante incluso en días festivos, por cierto encomiable trabajo de los servicios de limpieza aunque lo que nos indigna es que el resto de pintadas permanezcan inalteradas. Invito a cualquiera de Vds. a que nos visiten y vean la diversidad de grafitis que existen, llegando fácilmente a la conclusión de que el Sr. Cascallana, debe considerarlos otra expresión de arte contemporáneo al mantenerlos sistemáticamente.

Sin embargo, siempre podremos decir que luchamos con todas nuestras fuerzas, movilizando a una parte muy importante de la sociedad. Y eso Sr. Cascallana, ya no nos lo quita nadie.